Maestros del Consejo Nacional de Fomento Educativo junto a estudiantes de diversas comunidades de Felipe Carrillo Puerto, protagonizaron una protesta en el Palacio Municipal, exigiendo atención y salarios dignos a la alcaldesa Maricarmen Hernández Solís a quien acusan desatención hacía la educación y condiciones laborales.
A pesar de las evidentes necesidades, las autoridades locales han decidido ignorar los reclamos y solo han emitido advertencias y han recurrido a a los elementos policiacos para resguardar el edificio en lugar de atender la problemática.


Cabe mencionar que las protestas forman parte de un paro nacional que involucra a 117 figuras educativas, entre jóvenes educadores y profesores, quienes brindan atención académica a casi 2 mil 900 niñas y niños en 33 comunidades rurales de los municipios de Felipe Carrillo Puerto y José María Morelos.
Asimismo, los manifestantes señalaron que a pesar de desempeñar funciones equiparables a las de un docente de educación básica, tales como planeación, seguimiento pedagógico y cumplimiento de metas, carecen de seguridad social y estabilidad laboral, ya que únicamente firman contratos mensuales por honorarios básicos.


Sumado a lo anterior, señalan la precariedad salarial indicando que mientras un beneficiario del programa Jóvenes Construyendo el Futuro recibe la cantidad de 9 mil 582 pesos mensuales, los educadores comunitarios del Conafe perciben entre 2 mil 600 y 5 mil pesos, sin aumento desde hace más de cuatro años, pese al incremento de responsabilidades y al encarecimiento generalizado de los productos y servicios.
Los educadores manifiestan que además deben absorber gastos de transporte, alimentación, hospedaje y materiales. No bastando con eso, denuncian que muchos laboran en zonas de alta peligrosidad, donde han enfrentado agresiones y privaciones de la libertad, sin respaldo institucional.
Razones por las cuales exigen que su trabajo deje de ser considerado un simple servicio social y sea reconocido como una función educativa esencial para las comunidades históricamente marginadas. Aseguraron que su paro laboral continuará hasta que sean escuchados y atendidos por las autoridades competentes.


La comunidad educativa también advierte que la frustración y el descontento continuarán, mientras la alcaldesa continúe ignorando sus responsabilidades ante la exigencia de salarios dignos y escuelas en condiciones adecuadas, que es un reclamo urgente que, hasta ahora, el gobierno municipal parece decidido evitar constantemente.
Con información de Quintana Roo News






