La presión ambiental ya impacta al negocio turístico en el Caribe mexicano, grandes cadenas hoteleras con alta presencia en la Riviera Maya y Cancún preparan la cancelación de convenios para promocionar visitas a parques que mantengan animales en cautiverio, una decisión que coloca a Xcaret en el centro del debate.
Derivado de esto, Xcaret deberá afrontar un creciente veto de las cadenas hoteleras más comprometidas con la ecología y la sustentabilidad, que ultiman planes para dejar de ofrecer a sus huéspedes las visitas a parques donde haya animales en cautividad.


Directivos del sector revisan contratos y paquetes turísticos ante el riesgo reputacional que implica asociar su marca con espectáculos cuestionados por organizaciones ambientalistas. En el mercado europeo, particularmente en España, varias compañías de alojamiento han acelerado políticas internas para reforzar su perfil ecológico, lo que incluye eliminar de su oferta actividades que involucren fauna fuera de su entorno natural.
Este posible retiro de promoción ocurre en un momento complejo para Quintana Roo, donde la llegada de turistas ha mostrado señales de desaceleración y una posible ruptura comercial de gran escala tendría impacto directo en la venta de excursiones y experiencias complementarias a la estancia hotelera.
Cabe recordar que Xcaret se consolidó durante años como referente regional en entretenimiento turístico con presencia de animales. Sin embargo, el cambio en las preferencias del viajero y la presión por adoptar estándares más estrictos de sustentabilidad están modificando las reglas del negocio.


En los próximos días se espera que se hagan oficiales las medidas que ya están tomando en algunos de los parques temáticos más famosos de España, en plena oleada de iniciativas de hoteleras de ese país por mostrar su defensa del medio ambiente, donde existe un amplio apoyo en todos los entornos de estas cadenas para frenar los vínculos posibles con lugares de entretenimiento donde se cuestione el bienestar en libertad de seres vivos, y por posicionarse como pioneros en esta tendencia.
La decisión final aún no se formaliza públicamente, pero la expectativa en el sector turístico del Caribe mexicano es que en los próximos días se anuncien posturas oficiales. De concretarse, el veto marcaría un parteaguas en la relación histórica entre hoteles y parques temáticos en uno de los polos vacacionales más importantes del país.
Con información de Reportur.us






