La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) informó este lunes sobre el aseguramiento de 10 ejemplares de mono capuchino que eran transportados de manera ilegal en el estado de Tabasco.
De acuerdo con la información oficial, el hallazgo ocurrió durante una inspección vehicular realizada por elementos de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana en la carretera Villahermosa – Escárcega. Según el reporte de las autoridades locales, los animales se encontraban ocultos en la cajuela de un automóvil particular, confinados en dos cajas plásticas de color negro.

Al recibir a los ejemplares, personal de Profepa constató que los monos presentaban laceraciones en la piel, posiblemente ocasionadas por infecciones por hongos, además de síntomas de deshidratación. Ante esta situación, los animales fueron trasladados a una Unidad de Manejo para la Conservación de Vida Silvestre (UMA), donde reciben atención médica especializada. Las autoridades correspondientes buscan estabilizar su estado de salud y evaluar su recuperación bajo supervisión de personal capacitado.
La dependencia federal confirmó que el conductor del vehículo fue puesto a disposición del Ministerio Público de la Federación para determinar su situación jurídica. Asimismo, la autoridad ambiental adelantó que interpondrá la denuncia penal correspondiente ante las instancias judiciales.
” El tráfico ilegal de especies constituye un delito que atenta contra el equilibrio ecológico, de acuerdo con lo establecido en la fracción IV del artículo 420 del Código Penal Federal”, recordó la Profepa.

El tráfico ilegal de especies está tipificado como delito en México. De acuerdo con el artículo 420 del Código Penal Federal, esta práctica constituye una amenaza directa contra el equilibrio ecológico, al afectar la biodiversidad y la supervivencia de diversas especies. Ante este contexto, el mono capuchino es una especie que no se distribuye de forma natural en México
Además, se encuentra incluido en el Apéndice II de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES), lo que implica que su comercio debe estar estrictamente regulado para evitar riesgos a su supervivencia. La Profepa informó que interpondrá la denuncia penal correspondiente y dará seguimiento tanto al proceso legal como a la evolución médica de los ejemplares asegurados.
Este caso se suma a los esfuerzos de las autoridades por combatir el tráfico de fauna silvestre, una actividad ilícita que continúa representando un desafío para la conservación ambiental en México.






