Columna de opinión:
TULUM SE DESPLOMA Y EL RESPONSABLE TIENE NOMBRE: DIEGO CASTAÑÓN TREJO
El “paraíso” que presumían como destino de clase mundial hoy expulsa a quienes lo levantaron con su trabajo. Tulum ya no ofrece oportunidades, ofrece deudas, rentas impagables y el famoso “descanso solidario”, el nuevo truco para despedir trabajadores sin liquidarlos.
Miles de personas llegaron desde Tabasco, Chiapas, Veracruz y CDMX creyendo en el sueño que vendieron autoridades y empresarios. Vinieron a construir hoteles, atender turistas y sostener la economía del municipio. Hoy se van derrotados, sin empleo y con la desesperación encima.
Y mientras la gente abandona Tulum porque ya no puede sobrevivir, el presidente municipal Diego Castañón Trejo sigue más preocupado por la imagen turística y los negocios de unos cuantos que por la crisis social que ya reventó en las calles.
Hoteles con ocupaciones por los suelos, restaurantes vacíos, obras detenidas y cientos de trabajadores enviados a “descansar” indefinidamente. Un despido disfrazado que ocurre ante la indiferencia total del Ayuntamiento.
El fracaso es evidente:
Rentas que pasaron de $3 mil a $9 mil pesos.
Sueldos miserables que ya no alcanzan ni para comer.
Transporte vacío y comercios cerrando.
Familias enteras regresando a sus estados porque Tulum dejó de ser sostenible.
“Si no trabajas, no comes. Y si trabajas, todo se va en renta”, es la frase que resume el desastre que hoy vive el municipio.
Diego Castañón permitió que Tulum se convirtiera en una ciudad para turistas ricos y empresarios privilegiados, mientras los trabajadores quedaron abandonados a su suerte. No hubo planeación, no hubo control de rentas, no hubo apoyo laboral y mucho menos interés en proteger a quienes sostienen la economía local.
El resultado está a la vista: un pueblo que antes atraía trabajadores, hoy los expulsa.
Tulum pierde algo más grave que turistas: está perdiendo a su gente.






