La zona urbana de Playa del Carmen cuenta con más de 300 cavidades subterráneas, entre cenotes, cavernas y oquedades, que representan accesos a un sistema de aguas subterráneas de gran importancia ambiental para la región.
De acuerdo con los registros de la iniciativa civil Cenotes Urbanos, se han identificado aproximadamente 280 puntos de entrada a estos cuerpos de agua subterráneos. De ese universo, más de 160 cavidades han sido mapeadas, como parte de los esfuerzos para documentar la extensión y las características de este sistema natural.
Estas formaciones se encuentran en el subsuelo de roca caliza característico de la península de Yucatán y permiten el acceso a ríos subterráneos y mantos freáticos, elementos fundamentales para el equilibrio hídrico de Quintana Roo.





Sin embargo, la presencia de estas cavidades en la mancha urbana también representa un desafío ambiental. Organizaciones locales han advertido sobre los riesgos de contaminación asociados con descargas de aguas residuales, acumulación de residuos y deficiencias en la infraestructura de drenaje en determinadas zonas.
La identificación y el registro de estos puntos permiten dimensionar la presencia del sistema subterráneo bajo Playa del Carmen y ponen de relieve la importancia de su protección ante el crecimiento urbano y las posibles fuentes de contaminación.
El cuidado de estos espacios resulta relevante para la conservación de los recursos hídricos de la región, debido a la conexión que existe entre las cavidades, los flujos subterráneos y el entorno natural.
