La historia de Daniel Arizmendi no solo estremeció por la crueldad de los secuestros que cometió, sino también por la frialdad que mostró tras su captura. En una de las pocas entrevistas que concedió, el periodista Joaquín López-Dóriga le preguntó si se arrepentía de sus actos. La respuesta fue directa y sin titubeos:
“No me arrepiento de nada”.
Ese perfil despiadado es el que retrata la serie que ViX estrenó este fin de semana bajo el título “El Mochaorejas”, apodo con el que se conoció al secuestrador confeso que actualmente permanece en prisión.

El estreno de la producción coincide, de manera fortuita, con una resolución judicial emitida en diciembre pasado, en la que un juez lo absolvió por uno de los casos que se le imputaban. Sin embargo, Arizmendi no recuperará su libertad, ya que enfrenta procesos por al menos 20 secuestros adicionales, así como acusaciones por delincuencia organizada.
La captura llevada a la pantalla
La serie de ViX consta de ocho episodios y utiliza como hilo conductor a una periodista ficticia que busca entrevistar a Arizmendi para escribir un libro. Este elemento tiene base real: la producción se inspira en el libro de la periodista Olga Wornat, elaborado tras extensas conversaciones con el criminal en prisión.
La narrativa mezcla dos tiempos: por un lado, la recreación de los secuestros; por otro, el recorrido de la periodista en su búsqueda de testimonios y datos. En el segundo episodio se presenta la captura de Arizmendi, encabezada por un policía judicial —interpretado por Julio Bracho— que sigue la pista de uno de sus colaboradores cercanos, detenido en un cine y personificado por Armando Hernández.






