Este 14 de febrero día que se celebra el amor y la amistad en diversos países, en México algunas personas recurren a prácticas esotéricas para atraer el amor a sus vidas, en donde en ocasiones algunos animales o partes de los mismos son utilizados como amuletos para que una persona consiga tener amor en su vida o bien consiga el cariño de otra persona.
Esta fecha, así como el tema del amor, generan mucha especulación a su alrededor, pues hay gente a la que no le ha ido tan bien al respecto y creen que se debe a la falta de suerte o algo por el estilo, por lo que buscan soluciones poco comunes que, muchas veces, pueden afectar a otras personas, seres vivos o incluso el medio ambiente.


Bajo este contexto, la Profepa lanzó una campaña en redes sociales para pedir a la ciudadanía que este 14 de febrero, Día de San Valentín, no compre ni use colibríes como amuletos y amarres para el amor, porque son creencias falsas.
“Estas aves cumplen funciones esenciales para los ecosistemas, pero no para tu vida amorosa. Cuidar a los colibríes es responsabilidad de todas y todos. En Profepa sumamos esfuerzos para conservar la biodiversidad de México”, señalan.
Debido a que se trata de un ave polinizadora, la caza y tráfico de esta especie tiene repercusiones directas en el entorno, pues se trata de un indicador natural, el cual permite diagnosticar el correcto funcionamiento de los ecosistemas.

“Generan un impacto ambiental muy grave, que además también es un delito, pero además es una costumbre inhumana”, asegura Erick A. García, ornitólogo y académico de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
De acuerdo con el experto, el proceso que utilizan para realizar estos amuletos con los colibríes, es de suma crueldad.
“Los terminan momificando y los privan no sólo de la libertad, sino también de agua y comida, y, al morir, tardan mucho tiempo en morirse y sufren muchísimo”.

La captura ilegal de colibríes y su venta como amuletos (parejas de ejemplares disecados de colibríes) se intensifican cada año alrededor del 14 de febrero, Día de San Valentín.
No obstante, la creencia popular de que los colibríes son aves del amor es absolutamente falsa. Estas aves son polinizadores por excelencia y vitales para los ecosistemas, pues gracias a la labor que realizan, muchas de las plantas se pueden reproducir y, por tanto, tenemos alimentos suficientes para comer”, advirtió la Profepa.






