Uno de los episodios más polémicos sacude hoy a la Guardia Nacional de Puebla, todo comenzó como un secuestro que fue atribuido al crimen organizado, pero todo terminó en un caso de presunta corrupción institucional en el país.
De acuerdo al testimonio entregado por una de las víctimas, los supuestos captores no serían narcos, sino elementos de la Guardia Nacional, quienes han sido absueltos. El testimonio de Luis Santiago Barrueta menciona que fue privado de la libertad por hombres armados que se identificaron como integrantes del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y le exigieron 50 mil dólares para no matarlo.

El acto de terror vivido por la víctima incluye golpes, amenazas y armas largas, pero este episodio tuvo un giro inesperado e inquietante. Sumado al testimonio de la víctima y trabajos de investigación por parte de la Fiscalía de Puebla, los presuntos secuestradores no eran parte de ningún cártel, sino que elementos activos de la Guardia Nacional en conjunto con un ex militar, los que habrían usado armas, vehículos y credenciales oficiales.
A través de un comunicado que incluía el hashtag “No fue el cártel, fue la Guardia” se advierte sobre la liberación de Sergio Rogelio N., quien fue absuelto por secuestro agravado en el caso ocurrido el 11 de octubre de 2023 en San Martín Texmelucan, Puebla.


Las víctimas de este episodio, señalan temor fundado por antecedentes de amenazas e intimidación, y piden medidas de protección y transparencia en los procesos. Fue en este contexto, que Luis Santiago Barrueta narra el secuestro y cómo, tras la detención, se habría acreditado la participación de elementos vinculados a la Guardia Nacional.
La carpeta de investigación señala que los implicados en este acto de privación de libertad habrían salido desde Texcoco, cruzaron Hidalgo y Tlaxcala, y llegaron hasta San Martín Texmelucan, Puebla, donde se cometió el crimen. Asimismo, cámaras de vigilancia captaron la ruta de los secuestradores, en donde un Jetta escoltado por patrullas.


Sin embargo, a pesar de que los presuntos responsables fueron detenidos en flagrancia, con las víctimas sometidas junto a armas y testimonios en su contra, un juez decidió absolverlos del delito de secuestro agravado. Esta resolución ha desatado la indignación de las víctimas y sus familias, quienes acusan que el juez desestimó pruebas clave, incluidos testimonios de vecinos, policías municipales e incluso mandos de la propia Guardia Nacional.
Luego de que se diera a conocer esta absolución, Luis Barrueta denuncia que ha recibido amenazas e intimidaciones y de igual manera advirtió que este fallo judicial solo refleja un mensaje de impunidad, sobre todo cuando los señalados como responsables pertenecen o pertenecieron a las fuerzas de seguridad del país.

Ante esto, las víctimas seguirán exigiendo justicia, sin embargo este caso ya se ha convertido en un símbolo de desconfianza ciudadana hacia las instituciones encargadas de protegerlas.






