Un grupo de vecinos del fraccionamiento La Guadalupana en Playa del Carmen se encuentra indignados y preocupados por un espacio en donde se alimentan algunos gatitos callejeros en un área comunal, en donde un “comité vecinal” decidió destruir y quitar una mesita donde se les daba de comer a los felinos en situación de calle.
De acuerdo a lo denunciado por los vecinos, el lugar donde se dispuso un “comedero” improvisado para alimentar a varios gatitos en situación de calle está en un espacio que no pertenece al municipio, el lugar se ubica en Avenida Cancún con calle Martinica del fraccionamiento La Guadalupana.


La denuncia de los vecinos señala que el “Comité Vecinal” comandado por Ezequiel Manzanero llegaron hasta el lugar y destruyeron todo el espacio donde se encontraba un toldo y una mesa que eran utilizados para dar de comer a los animalitos sin hogar, un espacio que es utilizado por vendedoras del tianguis, quienes si están legalmente con el permiso de las autoridades correspondientes propietarios del espacio y permitieron que fuera utilizado para alimentar a los callejeritos.
Sin embargo, durante la tarde de ayer en el lugar mencionado se presentó el comité vecinal y sin previo aviso o consideración decidieron dejar sin un lugar para dar de comer a los indefensos gatitos. En esta acción también estuvo presente el dueño de una tienda y carnicería para gestionar la destrucción del espacio.


Cabe mencionar que en Playa del Carmen el abandono de animales ha aumentado entre un 15 y 20 por ciento durante el 2025, así lo alertó Mariana Rubio, coordinadora del Centro de Control Animal, Asistencia y Zoonosis (Cencaaz) en su momento.
Además, se debe tener en cuenta que el Cencaaz enfrenta problemas de espacio, esto debido a que sus instalaciones cuentan con un número determinado de jaulas y actualmente alberga alrededor de 120 perros, además de otros que se encuentran en hogares temporales, apoyados por voluntarios.

Los rescatistas autónomos o refugios de voluntarios por lo general se ven sobrepasados en gastos y espacio para albergar animales en situación de calle, por lo que quienes de alguna manera buscan ayudar a estos seres indefensos se sienten de manos cruzadas cuando personas o grupos destruyen espacios que se construyen con recursos propios para aportar un granito de arena a la problemática de abandono en la que viven cientos de animales en la ciudad. Por lo que es necesario además hacer un llamado a la responsabilidad ciudadana con sus mascotas.






