En los últimos días, el Instituto de Movilidad del Estado de Quintana Roo (Inmoveqroo) ha desplegado operativos en distintas zonas de Playa del Carmen, generando preocupación e incertidumbre entre transportistas y trabajadores de servicios básicos.
Un entrevistado que pidió omitir su nombre por temor a represalias relató que el jueves se aseguró una unidad que distribuía agua purificada en la avenida CTM, a la altura del tercer parque. Apenas un día después, personal de Inmovecro intervino en una empresa que repartía cilindros de gas en la misma zona.
A esto se suman las constantes revisiones contra mototaxis, lo que ha encendido el debate sobre la forma en que la autoridad aplica la Ley de Movilidad en el municipio.

De acuerdo con el testimonio, el Instituto justifica estas acciones en la regulación de dos modalidades: transporte de carga y transporte de pasajeros. Para ambas, la norma establece la obligación de contar con licencias vigentes, pólizas de seguro y permisos emitidos por Inmovecro, además de mantener las unidades en buen estado.
En el caso de los mototaxis, los requisitos incluyen licencia tipo 4, casco, uniforme y condiciones mecánicas seguras. Sin embargo, operadores y trabajadores consultados aseguran que la vigilancia se ha vuelto cada vez más estricta y que muchos de los procedimientos carecen de claridad.



“Inmovecro viene a complementar funciones de Tránsito, pero en ocasiones parece que se invaden atribuciones y eso genera confusión”, señaló el entrevistado.
Mientras tanto, las acciones del Instituto continúan en Playa del Carmen, dejando en el aire una pregunta entre transportistas y vecinos: ¿se trata de operativos para garantizar la seguridad o de medidas punitivas que afectan la economía local?