Las lluvias torrenciales del monzón han golpeado fuertemente varios países del sudeste asiático y de acuerdo al último balance entregado, en Indonesia han muerto 300 personas, en Tailandia hasta el momento se registran 162 fallecidos y en Malasia, dos víctimas mortales.
Las duras imágenes que muestran a poblaciones inundadas, residentes atrapados por las aguas y deslizamientos de tierra se repiten en estos países, tras las fuertes precipitaciones que han azotado ese lado del mundo desde hace varios días.




En Indonesia, la zona más afectada se encuentra en el norte de la provincia de Sumatra con 166 muertos, sin embargo este balance es provisional ya que hay por lo menos 270 personas desaparecidas. En la provincia de Aceh, al menos 47 personas han perdido la vida. Los equipos de socorro todavía no han conseguido llegar a todas las zonas afectadas.
Mientras tanto en Tailandia, 110 de los 162 muertos se han registrado en la provincia de Songkhla donde el agua alcanzó una altura de tres metros.
“Debo disculparme por haber permitido que esto sucediera mientras estoy en el gobierno”, dijo este viernes el primer ministro tailandés, Anutin Charnvirakul, mientras visitaba un refugio en el distrito Hat Yai, muy afectado por las inundaciones. Charnvirakul afirmó que la prioridad ahora era que la situación no empeorara.
Ante esto, el descontento crece entre la opinión pública por la gestión de este desastre, las autoridades tailandesas anunciaron una indemnización que puede llegar hasta los 62.000 dólares a las familias que hayan perdido a alguno de sus miembros en estas catastróficas inundaciones.






En la gran isla de Sri Lanka, situada al sur de la India, también afectada por inundaciones y deslizamientos de tierra provocados por las lluvias torrenciales han causado al menos 123 muertos y decenas de miles de desplazados.
Las fuertes precipitaciones fueron provocadas por el ciclón Ditwah, que avanza hacia la India. Las peores inundaciones del siglo en Sri Lanka, en 2003, causaron 254 muertos.
Cabe mencionar que la temporada anual del monzón, entre junio y septiembre, suele causar fuertes lluvias que provocan tragedias, pero este año una tormenta tropical ha agravado las condiciones. Según los científicos, el calentamiento global provocado por la actividad humana hace que los fenómenos meteorológicos extremos sean más frecuentes, mortíferos y destructivos. Por cada grado adicional, la atmósfera puede contener un 7% más de humedad, con precipitaciones más intensas, advierten expertos.
Con información de EFE, AFP






