Juan Nicolás es un bebé de dos meses que lleva más de tres semanas retenido en un centro del ICE en Dilley, Texas, situación que terminó afectando su salud, ya que tuvo que ser trasladado a un hospital porque arrastraba problemas respiratorios desde hace días. La familia ha estado privada de su libertad por más de tres semanas en el centro de detención ubicado a las afueras de San Antonio, el único en Estados Unidos donde actualmente se retienen a familias migrantes, detalló el legislador Joaquín Castro en sus redes sociales.
El bebé fue trasladado el lunes junto a su madre a un hospital local y posteriormente ambos fueron regresados al centro de detención, lugar en donde permaneció por varias horas en estado «inconsciente», señaló el congresista en X. El martes por la mañana un juez de migración informó a la madre de que serían deportados.


El bebé estuvo «constantemente enfermo» desde que llegó a Dilley, «vomitando y con problemas respiratorios», detalló el congresista. Es el niño más pequeño del centro. “Este bebé es muy vulnerable. Mi oficina estuvo presionando al ICE para que lo liberen a él y a su madre”, destacó Joaquín Castro.
De acuerdo con Castro, ambos fueron expulsados de Estados Unidos y abandonados del lado mexicano de la frontera, lo que ha generado indignación y preocupación por el estado de salud del menor. Señaló además que la información fue confirmada gracias a la activista Lidia Terrazas, quien logró hablar con la madre del bebé poco después de que fueran dejados en México. El caso ha provocado fuertes críticas debido a que el bebé había sido reportado recientemente como enfermo, con problemas respiratorios, y su deportación se realizó pese a la situación médica que enfrentaba.
Cabe mencionar que Juan Nicolás es uno de los 1.700 niños que, según el medio ProPublica, han pasado por esta cárcel de Texas. A través de una serie de cartas, algunos de ellos denuncian las malas condiciones a las que son sometidos. En tanto, más de 1.400 personas permanecen retenidas en Dilley, entre ellas unos 400 menores de edad, en condiciones inadecuadas, incluyendo falta de cuidado médico y educación para los menores y comida y agua en mal estado, denunciaron abogados de inmigración.

El polémico centro de detención estuvo cerrado durante varios años en el mandato del ex presidente Joe Biden (2021-2025) y fue reabierto por el Gobierno del actual presidente estadounidense, Donald Trump, como parte de su campaña para acelerar los arrestos y deportaciones de migrantes.
La detención de menores migrantes en EE.UU. ha aumentado de manera pronunciada durante el mandato de Trump. Según el Deportation Data Project, entre enero y octubre del 2025 se registró un promedio mensual de 170 niños arrestados, frente a los 25 que se registraron durante los últimos 16 meses del Gobierno de Biden.
Con información de EFE






