Lo que tradicionalmente es un refugio para escapar del intenso calor del Caribe Mexicano se ha transformado en una verdadera cámara de sofocación. Plaza Las Américas, el centro comercial más grande de la ciudad, atraviesa una crítica situación operativa que ha ahuyentado a los visitantes y puesto en riesgo la salud de cientos de trabajadores.
Con temperaturas que alcanzan los 38°C, la plaza luce semidesierta en horarios pico. La falta de energía eléctrica ha inhabilitado los sistemas de aire acondicionado, convirtiendo los pasillos en espacios donde el aire es denso e insoportable.




La crisis no se limita a la falta de climatización. Los reportes indican que los servicios sanitarios se encuentran fuera de servicio, lo que ha desencadenado una alerta sanitaria en el recinto. En el área del food court, el ambiente es crítico: el hacinamiento y la nula circulación de aire han provocado que los comensales abandonen el lugar ante el riesgo inminente de sufrir un golpe de calor.
Actualmente, los comercios operan a marchas forzadas:
- Tiendas a oscuras: Muchos locales dependen de generadores de emergencia que solo cubren iluminación básica.
- Estacionamientos vacíos: La ocupación ha caído al 30%, reflejando el rechazo de los clientes.
- Riesgo laboral: Empleados cumplen jornadas completas bajo temperaturas extremas sin ventilación adecuada.


Ante la ola de reclamos, la gerencia de la plaza ha deslindado responsabilidades, señalando directamente a la Comisión Federal de Electricidad (CFE). Según la administración, la paraestatal no suministra la potencia necesaria (220 kW) requerida para arrancar los sistemas centrales de refrigeración.
Mientras la CFE y la administración de la plaza no lleguen a un acuerdo, miles de playenses se quedan sin su principal punto de reunión, y los trabajadores permanecen expuestos a condiciones que atentan contra su integridad física en medio de la temporada de calor más agresiva del año.






