Con un llamado a construir políticas públicas reales y legislar sin distinción de colores partidistas, el diputado Filiberto Martínez Méndez presentó el balance de sus actividades correspondientes al Segundo Año de la XVIII Legislatura del Congreso del Estado. El legislador afirmó que las iniciativas impulsadas nacen directamente de las problemáticas planteadas por los sectores productivos, empresariales y de servicios en la entidad.
Martínez Méndez enfatizó que el trabajo en la tribuna no debe responder a intereses políticos, sino a la urgente necesidad de generar cambios tangibles para los habitantes de Quintana Roo. “A través de nuestra voz en el Congreso buscamos que existan cambios”, aseguró, recalcando que el origen de cada propuesta surge de escuchar las demandas ciudadanas en las calles.

Durante las sesiones del Congreso del Estado, el diputado centró su agenda en reformas clave para la vida cotidiana de los quintanarroenses, entre las que destacan:
- Regulación de estacionamientos: Propuestas para garantizar que los establecimientos comerciales asuman un compromiso real en el cuidado y seguridad de los vehículos que ingresan.
- Libre tránsito: Iniciativas para rescatar y adecuar banquetas y espacios públicos que aseguren la movilidad peatonal.
- Salud pública: El impulso a leyes que visibilicen enfermedades prioritarias para que puedan ser detectadas y atendidas con oportunidad por el sistema de salud estatal.
Uno de los puntos prioritarios expuestos en su informe fue la situación del sector agrícola en el sur del estado. El legislador detalló la necesidad de dar un apoyo económico real a los cerca de 4 mil cañeros distribuidos en 18 ejidos de la región sur.
Como estrategia de desarrollo integral, Martínez Méndez propuso crear un puente comercial para que los empresarios hoteleros y restauranteros del norte de Quintana Roo consuman de manera prioritaria estas cosechas locales. Esto, señaló, permitiría diversificar la economía y exponer los productos regionales ante el flujo masivo de turistas que llega al estado.

Al definirse como un diputado de oposición, Filiberto Martínez aclaró que su postura en el Congreso es de vigilancia, pero también de colaboración. Explicó que respalda cualquier iniciativa que beneficie a la ciudadanía, independientemente de la fracción parlamentaria o el partido político que la proponga.
“Como diputado de oposición: señalo, pero también propongo”, manifestó el legislador, concluyendo con un recordatorio sobre el origen del servicio público: “En esta oportunidad de ser diputado es importante recordar que el patrón es el pueblo y hago lo que me corresponde”.
