En una impactante acción de protesta este 12 de mayo de 2026, activistas de Greenpeace México escalaron los andamios frente al Palacio de Bellas Artes para desplegar una manta de gran formato. El objetivo: presionar a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) para que rechace el megaproyecto turístico “Perfect Day Mexico”, impulsado por la naviera Royal Caribbean en Mahahual, Quintana Roo.

La organización ambientalista utilizó la fachada de uno de los recintos culturales más emblemáticos del país para cuestionar directamente a la titular de la dependencia, Alicia Bárcena, sobre el futuro ecológico de la región. “¿Va a proteger la Selva Maya o va a autorizar un parque de toboganes sobre un ecosistema frágil?”, cuestionó Carlos Samayoa, coordinador de campañas de la ONG.
- ¿Qué está en juego en Mahahual?
El proyecto “Perfect Day” pretende transformar una zona de alta biodiversidad en un parque temático privado con capacidad para recibir hasta 21,000 cruceristas diarios, en una comunidad que apenas cuenta con 3,000 habitantes.

De acuerdo con los análisis técnicos presentados por Greenpeace México, el desarrollo representa las siguientes amenazas:
- Destrucción de Manglares: Remoción de vegetación clave para la protección de la costa.
- Daño a Arrecifes: La presión turística masiva pone en riesgo el Sistema Arrecifal Mesoamericano.
- Crisis de Agua: Riesgo de contaminación del acuífero subterráneo debido a la infraestructura masiva.
- Especies en Peligro: Afectación directa al hábitat de jaguares, tortugas blancas y otras 300 especies identificadas en la zona.

- Respuesta de Semarnat
Ante la presión mediática, la Semarnat emitió una tarjeta informativa asegurando que el proyecto aún no tiene autorización. La dependencia indicó que realiza una “revisión integral” de la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) y que tomará en cuenta las más de 14 mil opiniones ciudadanas recibidas durante la consulta pública.
Greenpeace advirtió que la resolución final podría emitirse en las próximas semanas, lo que define este momento como crítico para el futuro del Caribe mexicano. “México no es un resort, es un territorio vivo que debe ser protegido”, concluyeron los activistas antes de retirar la manta de forma pacífica.






