La presidenta municipal Estefanía Mercado reafirmó el compromiso de su gobierno con la protección y conservación de las tortugas marinas que cada año llegan a las costas de Playa del Carmen para anidar, en el arranque de las acciones de fortalecimiento del Programa Municipal de Protección y Conservación de Tortugas Marinas.
Durante la entrega de kits de trabajo al personal técnico del programa, la Alcaldesa destacó que preservar estas especies representa una responsabilidad compartida entre autoridades, iniciativa privada, academia y ciudadanía, con el objetivo de garantizar el equilibrio de los ecosistemas marinos y proteger la biodiversidad del municipio.





Acompañada por la secretaria de Medio Ambiente Sustentable y Cambio Climático, Kandy Mendoza Ramírez, señaló que Playa del Carmen mantiene coordinación entre los tres órdenes de gobierno para fortalecer las acciones de monitoreo, conservación y concientización ambiental durante la temporada de anidación 2026.
El evento se realizó en la playa del hotel Grand Velas, donde se ubica uno de los más de 30 nidos registrados en las primeras semanas de la temporada. Ahí, Estefanía Mercado reconoció el esfuerzo del personal y de los voluntarios que participan en las labores de protección de las especies.
“En Playa del Carmen estamos comprometidos con el cuidado de nuestra riqueza natural y con la preservación de las especies que forman parte de nuestro patrimonio ambiental. La conservación de las tortugas marinas requiere la participación de todos para asegurar un futuro sostenible para nuestras costas”, expresó.
Actualmente, Playa del Carmen cuenta con 87 kilómetros de litoral donde arriban cuatro especies protegidas de tortugas marinas: caguama, blanca, carey y laúd, todas consideradas bajo protección especial conforme a la NOM-059 y sujetas a lineamientos de manejo establecidos por la NOM-162.
El Programa Municipal de Protección y Conservación de Tortugas Marinas es coordinado desde 2012 por la Secretaría de Medio Ambiente Sustentable y Cambio Climático y, además de sus beneficios ambientales, promueve la participación ciudadana, la educación ecológica y la conciencia sobre el respeto a la vida silvestre.






