El Tren Maya se ha consolidado como un monumento al desperdicio de recursos públicos y a la falta de planeación, operando con números rojos que lastiman la economía nacional. Así lo denunció Juan Novelo, Consejero Estatal del Partido Acción Nacional (PAN), quien reveló que la obra promedió un gasto de 25 millones 373 mil pesos diarios entre enero y marzo de 2026.
De acuerdo con el líder político, este millonario presupuesto representa una contradicción alarmante frente a las carencias sociales de un país con más de 55 millones de personas en situación de pobreza, según datos del INEGI.
Novelo lamentó que el Gobierno Federal mantenga como prioridad un proyecto ferroviario ineficiente en lugar de atender las crisis urgentes que azotan a México.

- Seguridad fallida: Los más de 25 millones de pesos diarios podrían financiar una estrategia frontal contra el crimen organizado. La política de “abrazos, no balazos” mantiene al país en su peor crisis de violencia e impunidad.
- Colapso turístico por sargazo: Destinos clave como Tulum y Playa del Carmen enfrentan pérdidas por el arribo masivo de sargazo y la falta de apoyo federal.
- Infraestructura en ruinas: Mientras el tren absorbe millones, las calles sufren por postes de luz inservibles, registros eléctricos abiertos y socavones que peligran la vida de los ciudadanos.
El costo total de la obra demuestra la opacidad de la administración. Lo que originalmente se presupuestó en 120 mil millones de pesos, superó los 550 mil millones de pesos al cierre de 2024, de acuerdo con estimaciones del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO).
En el terreno operativo, la realidad del proyecto es evidente:
- Estaciones fantasmas: La terminal de Playa del Carmen permanece semivacía. El turismo local, nacional e internacional prefiere utilizar el transporte tradicional como autobuses, combis y taxis.
- Mantenimiento impagable: El diseño original no contempló el desgaste por el clima tropical y el aire salado del sureste, lo que sumado a la mala calidad de la construcción —que ya provocó descarrilamientos— generará un gasto permanente.
- Otras obras fallidas: Esta falta de planeación se repite en otros proyectos de la administración federal como el Parque del Jaguar y la refinería Dos Bocas.
Catástrofe ecológica y cultural en el sureste
El impacto del Tren Maya va más allá del dinero. Novelo enfatizó que la obra destruyó de forma irreversible el ecosistema del sureste mexicano. La construcción colapsó sistemas de cuevas, desvió corrientes de agua subterránea y aniquiló la flora y fauna local.
Asimismo, calificó el proyecto como un atropello sociocultural. Las comunidades indígenas de la región no fueron consultadas de manera legítima, ignorando su relación ancestral con los ecosistemas que resultaron devastados.
“Es un total fracaso, una muestra de la corrupción imperante y un reflejo de la ineptitud en el ejercicio del poder del expresidente Andrés Manuel López Obrador, que se recicla por el descolorido gobierno federal en turno”, concluyó Juan Novelo.






