La violencia vinculada al control de asentamientos irregulares cobró una nueva víctima la mañana de este viernes 18 de septiembre de 2026. Un hombre fue ejecutado a balazos en la zona de invasión conocida como Andrés Manuel López Obrador, en un crimen que, según los primeros indicios, se originó por la disputa y el control de un predio en dicho sector. El homicidio vuelve a poner en evidencia cómo la delincuencia organizada promueve y domina la mayoría de estos asentamientos en el municipio.
Los hechos se registraron alrededor de las 06:30 horas en el citado asentamiento irregular, ubicado estratégicamente a una cuadra de la Avenida Tulum, en las inmediaciones de la Cruz Roja y la tienda comercial Chedraui.


De acuerdo con el testimonio de personas que presenciaron el ataque, dos sujetos que viajaban a bordo de una motocicleta de color verde arribaron hasta la esquina donde habitaba la víctima. Sin mediar palabra, los agresores abrieron fuego en repetidas ocasiones en contra del hombre y, tras ver que caía herido de gravedad sobre el suelo, escaparon del sitio con total facilidad, evadiendo los operativos policiales.
En la escena del crimen quedaron esparcidos diversos casquillos percutidos, mientras que algunos de los proyectiles impactaron directamente en la fachada de una tienda de abarrotes ubicada en la esquina.
Residentes del sector señalaron que el ahora occiso ya temía por su vida debido a constantes amenazas previas. Según las declaraciones recolectadas, tres personas —entre ellas dos mujeres procedentes de Playa del Carmen— le habían exigido formalmente que desalojara el terreno que ocupaba, el cual coincide con el cruce exacto donde fue privado de la vida.


Los antecedentes de este conflicto escalaron días atrás, cuando presuntos enviados acudieron a amedrentar a la víctima. En esa ocasión, los propios vecinos organizados retuvieron a los sospechosos y los entregaron a las instalaciones de la Policía Municipal, una acción que presuntamente detonó la represalia armada de esta mañana.
Tras el reporte de las detonaciones, un despliegue de seguridad compuesto por la Policía Municipal de Tulum, la Guardia Nacional y el Ejército Mexicano arribó al lugar para acordonar el perímetro. Minutos más tarde, agentes de la Fiscalía General del Estado (FGE) y peritos criminalistas iniciaron el levantamiento de los indicios balísticos y el traslado del cuerpo al Servicio Médico Forense. Pese al operativo en las colonias aledañas, las autoridades no reportan personas detenidas por este homicidio.