Óscar Alberto Rébora Aguilera afirmó que los ejemplares permanecen bajo supervisión de la Profepa; reconoció que varios superan los 30 años y presentan patologías.
PLAYA DEL CARMEN, Q. ROO.— Tres delfines que permanecen en cautiverio en el delfinario de Ventura Park no podrían ser trasladados debido al riesgo que representaría para su vida, informó Óscar Alberto Rébora Aguilera, titular de la Secretaría de Ecología y Medio Ambiente (SEMA) de Quintana Roo.
En entrevista, el funcionario explicó que la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) mantiene la evaluación de los ejemplares y será la encargada de determinar cuáles pueden ser reubicados, de acuerdo con sus condiciones de salud.
Señaló que algunos de estos mamíferos marinos tienen más de 30 años y presentan diversas patologías, por lo que un traslado podría comprometer su supervivencia. En el caso de tres ejemplares, indicó que el movimiento ya no sería viable por el riesgo que implica para su vida.
El caso de Ventura Park ha generado cuestionamientos por las condiciones en las que permanecen los animales, luego de que circularan imágenes y reportes ciudadanos sobre el estado del agua y el comportamiento de algunos delfines.
Profepa supervisa el agua y la alimentación
Rébora Aguilera aseguró que los ejemplares están siendo alimentados y que la calidad del agua se revisa diariamente. Añadió que los reportes de estas evaluaciones son parte de los elementos que considera la Profepa para determinar las condiciones en las que se encuentran los animales.
Sobre las fotografías difundidas en redes sociales, en las que presuntamente aparece un delfín mordiendo una estructura de concreto, el secretario recordó que, tras la difusión de las primeras imágenes, personal de la SEMA acudió al sitio junto con representantes de la Profepa y de la Procuraduría de Protección Ambiental del Estado para revisar a los ejemplares.
Afirmó que durante la revisión se verificaron aspectos relacionados con la alimentación y la calidad del agua, aunque reconoció que los delfines presentan problemas de salud.
En cuanto a las imágenes de agua turbia, sostuvo que no eran recientes y señaló que los antecedentes sobre las condiciones del lugar motivaron la intervención de las autoridades ambientales.
No obstante, la decisión sobre el estado de los ejemplares, las medidas que deben aplicarse y la posibilidad de trasladarlos corresponde a la autoridad federal.
Reportan alrededor de 30 delfines en Puerto Aventuras
Durante la entrevista también se cuestionó al funcionario sobre la cantidad de delfines que permanecen en cautiverio en Quintana Roo, particularmente en Puerto Aventuras, donde reportes ciudadanos estiman que habría alrededor de 30 ejemplares.
El titular de la SEMA aclaró que el inventario corresponde al Gobierno federal y que la dependencia estatal no cuenta con un registro propio que permita confirmar esa cifra.
Ante los cuestionamientos sobre la cantidad de animales y las dimensiones de los espacios en los que permanecen, el funcionario consideró necesario solicitar la información directamente a la Profepa, dependencia que realiza las inspecciones para conocer las condiciones de los mamíferos marinos.
SEMA se pronuncia contra los delfinarios
Rébora Aguilera manifestó que ha sido promotor de la desaparición de los delfinarios; sin embargo, reconoció que el marco legal vigente no establece que estos espacios deban cerrar automáticamente.
Explicó que las modificaciones legales en materia de protección de mamíferos marinos establecen nuevas regulaciones, incluidas restricciones a la reproducción en cautiverio y a la captura de ejemplares, pero no significan por sí mismas la desaparición inmediata de todas las instalaciones existentes.

En ese contexto, sostuvo que la atención debe centrarse en las condiciones de los animales que actualmente permanecen bajo cuidado humano y en las determinaciones que adopten las autoridades competentes.
Por ahora, el futuro de los delfines de Ventura Park depende de las evaluaciones de la Profepa, que deberá establecer qué ejemplares pueden ser trasladados y cuáles requieren permanecer en las instalaciones debido a su condición física.
Mientras tanto, persisten los cuestionamientos sobre el número de animales en cautiverio y las condiciones en las que viven, asuntos para los que la autoridad estatal remitió a la instancia federal.
