Las investigaciones en torno al millonario robo perpetrado en la sucursal de Bodega Aurrerá, ubicada en el cruce de la Avenida Luis Donaldo Colosio y el bulevar Playa del Carmen, comienzan a revelar la logística empleada por los delincuentes. Los primeros informes policiales y periciales detallan una operación coordinada y silenciosa que se ejecutó de la siguiente manera:
1. La irrupción y el factor sorpresa
Los hechos se registraron aproximadamente a las 4:00 horas de la madrugada de este sábado 23 de mayo [2026]. Aprovechando la nula afluencia vial de la zona a esa hora, el grupo de sujetos arribó al establecimiento y forzó de manera rápida uno de los accesos principales. La prioridad de los involucrados fue neutralizar el primer anillo de seguridad de la tienda.

2. Neutralización total del vigilante
Para operar con absoluta tranquilidad y sin el riesgo de que se activaran las alarmas silenciosas o los números de emergencia, los delincuentes sometieron de inmediato al guardia de seguridad privada de turno. El trabajador fue atado de pies y manos, además de ser amordazado, quedando completamente inmovilizado en una zona apartada del suelo comercial.
3. El saqueo a las oficinas administrativas
Con el control total total del inmueble y el tiempo a su favor, el grupo delictivo se dirigió de forma directa hacia el área de las oficinas administrativas, demostrando un conocimiento previo de la distribución del lugar. Tras forzar los accesos de alta seguridad y las cajas de resguardo, lograron sustraer todo el efectivo disponible producto de las ventas de los días anteriores. Aunque el monto total no ha sido revelado oficialmente por la gerencia, estimaciones preliminares apuntan a varios millones de pesos.
4. El hallazgo al cambio de turno
La operación delictiva concluyó con éxito para los asaltantes, quienes lograron huir con rumbo desconocido antes del amanecer. La escena fue descubierta alrededor de las 6:30 de la mañana por los empleados del turno matutino que llegaban a iniciar su jornada laboral. Al percatarse de las anomalías, ingresaron y encontraron al vigilante atrapado, solicitando apoyo médico y policial de inmediato.

5. La ruta de escape bajo la lupa de la Fiscalía
Paramédicos de una corporación privada brindaron los primeros auxilios al guardia de seguridad, quien presentó contusiones leves y marcas por las ataduras, descartándose lesiones de gravedad.
Por su parte, la Policía Municipal resguardó el área para preservar las evidencias físicas y las huellas dactilares. Actualmente, agentes de investigación y peritos de la Fiscalía General del Estado (FGE) de Quintana Roo analizan de manera minuciosa las grabaciones del sistema de videovigilancia interno de la tienda y de los comercios colindantes sobre la Avenida Colosio, con el fin de rastrear la trayectoria de los vehículos utilizados en la huida. Al momento no hay personas detenidas.






